En este artículo os explicamos que ocho sistemas incorporarán todos los modelos que se homologuen a partir de marzo de 2022, y sus características. Estos sistemas vigilarán tanto al conductor como al entorno del vehículo para avisar o actuar ante situaciones que pueden ser de riesgo.

La DGT ha dado detalles sobre ocho sistemas de seguridad que deberán venir de serie en los modelos de coche homologados desde marzo de 2022. Mediante nuevas tecnologías, ya disponibles en algunos modelos nuevos, se pretende mejorar la seguridad al volante, reduciendo así la siniestralidad y la mortalidad en carretera.
Algunos de los sistemas parecen de ciencia ficción, pero ya son una realidad y, en breve, todos los tendremos velando por mantener en todo momento una conducción segura.
El aumento de la seguridad vial siempre es una buena noticia y toda ayuda para evitar que una distracción derive en un accidente es bienvenida.
Según un estudio elaborado por el Parlamento Europeo la implantación progresiva de estos Sistemas Avanzados de Asistencia a la Conducción (ADAS), que es el nombre técnico que reciben estos sistemas, evitarán más de 140.000 heridos graves y hasta 25.000 muertes en carretera durante los próximos 18 años.
La obligatoriedad, impuesta a las marcas, de incorporar estos sistemas en los coches nuevos se enmarca en el Programa “Visión Cero” de la Unión Europea, con el que se pretende reducir la mortalidad en carretera a la ambiciosa cifra de cero muertes en 2050.
Los ocho ADAS que serán obligatorios son los siguientes:
Este novedoso sistema cuenta con una cámara que permite al vehículo reconocer las señales de tráfico y una base de datos vinculada al GPS con los límites de velocidad de calles y carreteras de toda Europa.
Mediante estos dispositivos, el Sistema ISA ayudará a mantener siempre la velocidad del vehículo dentro de los límites marcados en cada tramo de carretera o calle de cualquier ciudad.
El sistema sabrá en cada momento cuál es el límite de velocidad aplicable y avisará al conductor para no sobrepasarlo.
Además, este sistema tendrá la capacidad de reducir la velocidad del vehículo, actuando sobre la potencia del motor, cuando se supere el límite de velocidad en un punto determinado.
Sobre este primer sistema ya os hablamos ampliamente en un artículo de junio, que podéis leer AQUÍ.
Este sistema se activa al poner marcha atrás o al ser activado mediante un botón por el conductor.
Una cámara inteligente nos avisará, con imágenes y sonidos, sobre la presencia de elementos en los ángulos muertos, gracias a sensores de la zona posterior y las zonas posteriores laterales.
Este sistema velará porque el conductor no se vea afectado por la fatiga y el sueño durante la conducción. Se recomienda que cada 2 horas de conducción o cada 200 quilómetros se haga una breve parada para estirar las piernas y despejarse. Si no se realizan estas paradas el conductor va notando los efectos de la fatiga, reduciéndose sus reflejos y aumentando la probabilidad de que la somnolencia le afecte.
Este sistema os recuerda cada dos horas de conducción la necesidad de parar brevemente a descansar mediante una señal luminosa en el cuadro de instrumentos.
Además, siendo esto lo más innovador de este sistema, puede detectar signos de cansancio mediante el análisis de las reacciones del conductor al volante, controlando el parpadeo y la posición de la cabeza y, en caso de detectarlo se activa un aviso de parada inmediata.
Este sistema activará las luces de freno de forma intermitente en caso de realizar una frenada brusca. De esta forma los conductores que circulan tras el vehículo podrán actuar en consecuencia y de forma más rápida.
Este sistema reconoce las líneas pintadas en la calzada que delimitan los carriles. En caso de detectar que el coche pisa una línea, sin que el conductor active el intermitente, el sistema avisará al conductor del cambio involuntario de carril mediante una señal luminoso, una señal acústica y/o mediante vibración en el volante o en el asiento, las llamadas señales hápticas, que se perciben mediante el tacto.
Este sistema, llamado alcolock, permite bloquear el arranque de un vehículo si el conductor supera la tasa de alcohol en aire espirado permitida. Dispone de un pequeño tubo donde el conductor deberá soplar cada vez que quiera arrancar el vehículo. En caso de superar la tasa de alcoholemia, no podrá arrancar.
De la misma forma que las cajas negras de los aviones, este sistema irá recopilando datos sobre la conducción como la velocidad, la ubicación o la activación de frenos o sistemas del coche, para que puedan ser analizados en caso de accidente.
De igual forma que ahora ya pasa en muchos coches en los asientos delanteros, si este sistema detecta que hay pasajeros en los asientos traseros del vehículo, mediante sensores de peso en el interior de los asientos, y detecta que no se han puesto los cinturones, el coche emitirá una señal acústica recordando su obligatoriedad.
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