
El motivo de la controversia es que los requisitos de la Generalitat son más restrictivos que estarán vigentes en el resto del Estado (excepto en un futuro en el País Vasco). La circular catalana pone más trabas para autorizar la circulación de megatruks, un tipo de vehículo que puede revolucionar el mundo de los componentes, los recambios y los repuestos de automoción porque permite transportar grandes stocks, abaratando costes. De esta forma fijar un itinerario que tenga como origen o destino Cataluña será más complejo.
Entre las diferencias destaca que Cataluña exige una matrícula única para todo el conjunto mientras que la norma española acepta varias, siempre que se trate del mismo vehículo. Además, en el resto de España las autorizaciones duran un año mientras que en Cataluña solo 6 meses. Otra traba es que la normativa catalana obliga a colocar cámaras traseras y laterales en el camión para el control de ángulos muertos, algo que la DGT no exige, por ejemplo.
Opiniones de nuestros clientes
Recibe nuestras novedades