
Cuando la climatología acompaña basta con seguir las revisiones periódicas que recomienda el fabricante pero cuando se prevén temperaturas muy bajas u olas de frío lo mejor es hacer un seguimiento especial de las correas, las bujías y las mangueras y descartar que haya algún tipo de escape o fuga.
En este sentido, hay que estar alerta con el Sistema de Escape Diésel (DEF) porque su punto de congelación está en -11º, una temperatura que se alcanza fácilmente en invierno en muchos puntos del norte de España. Si el DEF se congela, el proceso para descongelarlo en una operación normal dura unos 45 minutos y la práctica totalidad de camiones disponen de esta función. Para evitar sorpresas, no estaría de más chequear periódicamente el sistema para detectar posibles fugas o evitarlas con un producto antifugas..
Otro punto que no se puede dejar de revisar son los neumáticos. Lo ideal es que, aunque haga frío, mantengan la presión recomendada por el fabricante y que el dibujo de la cubierta tenga una profundidad superior a los dos milímetros. En invierno es más fácil que los neumáticos pierdan adherencia como consecuencia de la presencia de agua o hielo en la calzada y una rueda defectuosa o en mal estado podría darnos un disgusto en forma de reventón o de patinazo. Lo mejor sería circular en invierno con neumáticos especiales con mayor agarre, pero un buen estado de conservación de las "gomas" convencionales puede ser más que suficiente.
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