En este artículo os damos algunos consejos para conducir sobre hielo y nieve de la forma más segura posible. Además, os recordamos todo lo que debes llevar en tu vehículo ante el riesgo de nevadas y os resumimos las obligaciones que impone la DGT, dependiendo del estado de las carreteras.

Ante previsiones de nieve, heladas y otros fenómenos climatológicos adversos, el primer consejo es no correr riesgos innecesarios, evitando conducir dejando nuestro vehículo aparcado.
Si nos encontramos con nieve durante nuestro trayecto y debemos circular igualmente, deberemos cumplir con unas obligaciones, marcadas por la DGT, y seguir una serie de consejos, para evitar problemas y situaciones de riesgo al volante.
Ante previsiones meteorológicas invernales adversas, con posibilidad de nevadas intensas o temperaturas bajas, que causen heladas en las carreteras, debemos prepararnos.
Para ello, debemos asegurarnos que nuestro vehículo cuenta con todo lo necesario para afrontar esta situación. Asegúrate de llevar en el vehículo lo siguiente:
Antes de salir asegúrate que tu vehículo está en perfectas condiciones, revisando el estado de los neumáticos y su presión. Además, deberás comprobar el nivel del líquido anticongelante y que los frenos estén en perfecto estado.
Como siempre, cuando conduzcas, debes adecuar tu velocidad a las circunstancias de la via por la que circulas. Conducir a velocidad moderada te permitirá detectar posibles placas de hielo y evitarlas. Las placas de hielo son muy habituales en zonas de la carretera situadas en sombra.
Cada cierto tiempo, detén el vehículo y retira la nieve que se haya acumulado en parabrisas y guardabarros.
En caso de requerirse las cadenas para circular, recuerda que debes ponerlas en las ruedas motrices de tu vehículo.
Por último, ante temperaturas bajo cero, no utilices el freno de mano. Las pastillas podrían quedarse pegadas a los discos y dificultar el inicio de la marcha cuando se intente volver a arrancar el vehículo.
En caso de nevadas, la DGT establece una serie de medidas, de obligado cumplimiento, que varían dependiendo de la cantidad de nieve acumulada en las carreteras. Se ha establecido un código de colores, con cuatro niveles diferentes:
Nivel verde: Es el primer nivel, aplicable cuando empieza a nevar en una zona. No deben superarse los 100 km/h en autopistas y autovías, ni los 80 km/h en el resto de vías. Los camiones sólo pueden circular por el carril derecho y no se les permite adelantar. Se recomienda estar atento a la evolución de las previsiones meteorológicas y a la creación de placas de hielo en la calzada.
Nivel amarillo: Este nivel se aplica cuando hay nieve cuajada sobre el asfalto. Tanto camiones como vehículos articulados tienen prohibida su circulación. Los turismos y autobuses pueden circular, pero limitando su velocidad a un máximo de 60 km/h. Debes reducir tu velocidad al llegar a curvas y tramos inclinados, no realizar maniobras bruscas, aumentar la distancia de seguridad y, en caso de empeoramiento de las condiciones, detenerse en un área de servicio.
Nivel rojo: Es el nivel que se aplica al encontrarse la vía completamente cubierta de nieve. Ante esta situación, sólo se permite la circulación con cadenas o neumáticos de invierno. La velocidad máxima permitida en este caso es de sólo 30 km/h. Los camiones y vehículos articulados tienen prohibido circular. Para poner las cadenas, asegúrate de detener tu vehículo en un lugar seguro, visible para el resto de conductores y que no entorpezca su paso.
Nivel negro: este nivel indica zonas donde la circulación es imposible por la gran acumulación de nieve en el asfalto.
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