A partir de 2026, la Dirección General de Tráfico (DGT) permitirá de forma generalizada que ciertos vehículos circulen por el arcén en casos de retención. Esta modificación en el Reglamento General de Circulación representa un cambio relevante en la gestión del tráfico y podría tener un impacto positivo en la movilidad de millones de conductores.
Hasta ahora, los turismos no podían circular por el arcén, salvo por causa justificada. Con el nuevo enfoque, se permitirá su uso en tramos específicos y bajo condiciones claras: señalización adecuada y velocidad máxima de 30 km/h.

La norma vigente está regulada por el Real Decreto 1428/2003, que aprueba el Reglamento General de Circulación. En concreto:
La norma es clara: el arcén está reservado para usos muy concretos, y su utilización indebida puede conllevar sanciones graves.
La DGT ha confirmado que, con la nueva modificación, se podrá circular por el arcén en situaciones de atasco y en tramos concretos habilitados mediante señalización.
Los puntos clave del cambio:
No se trata de una recomendación puntual: esta modificación será parte del Reglamento y aplicable en todo el territorio nacional, siempre que se cumplan las condiciones indicadas.
Esta futura normativa tiene su origen en una prueba piloto llevada a cabo en la autopista AP-4, en el tramo entre Dos Hermanas y Sevilla. En ese tramo, durante varios meses se habilitó el uso del arcén para turismos en casos de atasco, con resultados positivos.
La medida fue impulsada por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible y la DGT, y ha servido como referencia para extender el cambio al resto de la red viaria.
Desde el punto de vista logístico, la medida ofrece ventajas claras:
El uso del arcén en caso de retención, una práctica hasta ahora prohibida salvo excepciones, se convertirá en una herramienta legal para mejorar la movilidad en las vías rápidas a partir de 2026. Si se aplica correctamente, puede beneficiar a conductores particulares, flotas de transporte y operadores logísticos.
Eso sí, el cumplimiento de la normativa será clave: no bastará con ir por el arcén porque hay atasco, hará falta que esté autorizado, señalizado y que se respete la velocidad máxima.
Una vez publicada la modificación en el BOE, será fundamental que todos los profesionales del transporte estén informados y adapten sus protocolos.
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